Esta iluminación permitirá apreciar detalles nunca antes vistos en más de sus 500 años de historia

Dos años de diseño y la instalación de 780 luminarias LED hechas a la medida permitieron que la Basílica de San Pedro, la más grande del mundo, brillará con una luz completamente nueva al resaltar las obras maestras que hay por todo el complejo arquitectónico mientras permite un ahorro de energía del 90%, así como una perfecta armonía con las necesidades litúrgicas propias del recinto. 

Inaugurada oficialmente el pasado viernes 25 de enero, el nuevo proyecto de iluminación corrió a cargo de la compañía OSRAM quienes anteriormente ya habían colaborado para diversos proyectos de iluminación como el de la Capilla Sixtina en octubre de 2014, la Piazza San Pietro en 2016 y del Stanze di Raffaello, inaugurado el año pasado.

Una de las cualidades técnicas más sobresalientes de este proyecto fue que las luces se pueden controlar mediante un sistema DALI abarcando los 22,000 m2 del área de la basílica de manera eficaz y en comparación con el antiguo sistema, hay una reducción en el equipo del 80%, pero con una cantidad de luminancia diez veces mayor. Otro aporte relevante fue que la instalación de las 780 luminarias fue de manera completamente discreta entre 12 y 110 metros de altura y sin dañar las obras de arte ya que no emiten radiación UV.

La digitalización también jugó un papel crítico en este proyecto, ya que al principio, se crearon simulaciones de luz virtual para duplicar casi el 100 por ciento de la instalación de toda el lugar, esto fue relevante para que se pudiera probar el resultado del nuevo sistema sin afectar el espacio físico. 

“Esta iluminación inteligente” comentó Angelo Comastri, Arcipreste de la Basílica, “responde perfectamente a las demandas de adoración, oración y celebración, especialmente cuando el Santo Padre está presente, pero también hemos logrado otro objetivo: la posibilidad de admirar la belleza arquitectónica de la Basílica.” Esto refiere a que algunas áreas tales como la de los octágonos y las cúpulas en los pasillos laterales no estaban iluminadas, espacios que ahora, gracias a la nueva iluminación, permite revelar detalles nunca vistos en 500 años de historia.