Carlos Carrillo Chataing comparte su experiencia respecto a los puntos fundamentales a la hora de afrontar un proyecto de iluminación.

 

Por: Carlos Enrique Carrillo Chataing

Hay dos frases de Le Corbusier que siempre he llevado conmigo: “La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz” y “Espacio, luz y orden. Esas son las cosas que los hombres necesitan tanto como el pan o el lugar para dormir.”

De aquí parte la importancia de planificar la iluminación dentro de cualquier proyecto, pintar con luz debe ser nuestro propósito. Así como un arquitecto realiza trazos en un lienzo blanco, los que nos dedicamos al apasionante mundo de la iluminación lo hacemos sobre un lienzo negro.

Hoy en día nuestra profesión y lo que podemos aportar a los proyectos está tomándose en cuenta y eso es bueno, pero, para que nuestro aporte siga creciendo, debemos ser cada día más precisos y profesionales en lo que hacemos. No es como muchos piensan “Luz es Luz”, sino que nuestro trabajo debe formar parte junto con la arquitectura y la ingeniería de las tres patas principales de cualquier proyecto.

Sin una buena iluminación, la arquitectura no se destaca, y sin una buena especificación los problemas de ingeniería, mantenimiento y uso ideal de los espacios se multiplican. Nuestro trabajo es importante, y es por ello que comparto lo que a mi criterio y por experiencia serían los 4 pilares técnicos fundamentales a la hora de afrontar un proyecto.

  1. Concepto, uso del espacio y ubicación
  2. Especificaciones técnicas y plantas arquitectónicas
  3. Estudio de iluminación preliminar
  4. Especificación de luminarias y observaciones finales.

 

1.- Concepto, uso del espacio y ubicación

El primer paso es tener muy claro el concepto del arquitecto, dónde estará ubicado el proyecto y cuál va a ser el uso que se le dará a cada ambiente dentro de la construcción. Recordemos que nuestra labor principal es dar vida a los espacios pintando con luz, y para ello debemos respetar la Idea original del creador, es decir del arquitecto.

La idea en esta etapa es reunirnos con el área de arquitectura y diseño para validar con ellos lo que desean hacer con cada espacio en términos generales. En este momento siempre es bueno que intervenga en la medida de lo posible los propietarios o alguno de los usuarios finales. Esto nos ayudará con la “psicología del usuario” y podremos alinear diseño y uso.

Esta etapa nos aporta valiosa información a la hora de diseñar, y podemos también con nuestra experiencia aterrizar ideas, algunas veces ilógicas por su aplicación o extremadamente costosas. Este es el momento de tomar notas, recoger y expresar opiniones, pero sobre todo de preguntar, preguntar y preguntar. Toda la información obtenida nos será útil a la hora de diseñar, ya que nos darán una dirección o un concepto general claro.

“Mi mayor fortaleza como consultor es ser ignorante y hacer algunas preguntas” Peter Drucker

2.- Especificaciones técnicas y Plantas Arquitectónicas
Una vez que ya tenemos claro el concepto general por parte de arquitectura y diseño, hemos tenido la oportunidad de conversar con el propietario o los usuarios y conocemos la ubicación geográfica del proyecto, comenzamos a profundizar en los detalles técnicos.

En este momento debemos reunirnos y obtener información clave tanto del área de arquitectura y diseño, como de la parte eléctrica y mecánica. De arquitectura ya tenemos el concepto, uso y ubicación del proyecto, pero ahora necesitamos profundizar en:

  •  Materiales y acabados de paredes, piso, cielo (techo), en cuanto a colores y texturas.
  • Acabados, texturas y colores del mobiliario.
  • Definir espacios con iluminación natural.
  • Plantas de distribución arquitectónica y de mobiliario.
  • Planta de cielos o de techo (tipo de techo en cada espacio y materiales)
  • Corte de planta para visualizar las alturas de cielos.
  • Renders del proyecto (si existen).

Conocer los materiales y acabados nos permitirá seleccionar el color de la luz (Temperatura de color), índice de reproducción cromático necesario (IRC). Si hay iluminación natural, esto nos ayuda a visualizar el proyecto y uso de la luz.

El tema de plantas de distribución, planta de cielos (techos) y cortes, nos dará las dimensiones de los espacios, y podemos usar esta información como base de nuestro estudio.  Toda esta información junto con los renders nos permite tener una idea clara de los espacios, y con lo que ya sabemos de su uso y ubicación seleccionar las luminarias que mejor se adapten al proyecto.

Por otro lado, debemos reunirnos con los encargados de los temas eléctricos y mecánicos, ya que de la información que esta área nos aporta, salen todas las especificaciones técnicas, normativas y de seguridad del proyecto.

Fuente: Harry Strauss

De esta reunión debemos obtener información relevante como:

  • Tensión de trabajo de los equipos “Voltaje de entrada y salida” 120-220-240-277-480 VAC / 12-24-36-48 Vac – VDC por área.
  • Grado de protección requerido para los equipos (IP-IK) – depende de la ubicación.
  • Sistema de control que se va a utilizar – Caso de automatización / domótica – inmótica. Protocolos de iluminación (Dali – 0-10V – KNX – DMX – Li-Fi – analógico, entre otros)
  • Certificación requerida de los equipos (UL – ETL – RoHS – CE – CCC – Nom – Retilap, entre otras)
  • Norma de iluminación a utilizar (Depende del país) – Niveles mínimos de iluminación requeridos.

Ya con está información es que DEBEMOS comenzar a realizar nuestra propuesta, ya que cualquier detalle que falte por insignificante que parezca nos va a traer consecuencias a corto, mediano o largo plazo. Si, por ejemplo, seleccionamos una temperatura de color inadecuada, el espacio no obtendrá el resultado esperado por arquitectura o por el usuario, que se puede resolver al cambiar la fuente, pero si seleccionamos una luminaria para una piscina con la tensión inadecuada, podemos ser responsables directos de los daños o muerte de personas o animales.

Es por ello que debemos contar con toda la información antes de iniciar con nuestra propuesta.

3.- Estudio de iluminación preliminar
En este momento ya debemos tener a mano todo lo necesario para comenzar a proyectar, crear o analizar los espacios. Depende del alcance de nuestro trabajo.

En un proyecto de iluminación podemos participar de 3 maneras distintas:

  1. Conceptualizando la iluminación – lienzo en blanco
  2. Respetando el concepto del arquitecto – Puntos de luz ya definidos – flexibilidad.
  3. Respetando los puntos eléctricos establecidos – no pueden ser cambiados.

En cualquiera de los tres casos, toda la información recabada es nuestra base técnica.

En el caso de conceptualización, hay que considerar que el número de reuniones con los involucrados es mucho mayor, por lo cual debemos considerarlo a la hora de presupuestar el trabajo. En este caso el concepto y distribución de la iluminación es nuestro y debemos llegar a un acuerdo tanto con la parte creativa como con el propietario y los usuarios.

Cuando los puntos ya han sido definidos, nos corresponde solo especificar el tipo de luminaria, y darle al área creativa los resultados de los estudios realizados. Si consideramos que existe alguna incongruencia en cuanto a la ubicación, debemos comunicarlo y sustentar nuestra propuesta de manera técnica.

Si el caso es que ya los puntos de iluminación han sido ubicados y no pueden moverse como por ejemplo construcciones terminadas, remodelaciones no profundas, cielos de concreto expuesto, entre otros. Solo nos resta especificar, hacer el estudio y esperar aprobación por parte de las áreas involucradas.

Nuestra función es la de realizar los estudios y presentar los resultados, tomando en consideración las luminarias que más se adapten al propósito del espacio, u homologando productos.  Muchas veces nos encontramos con proyectos bastante avanzados donde solo podemos dar nuestra opinión técnica sobre los productos y su uso, ya que dentro de los planos constructivos ya están incluso las luminarias especificadas.

Algunas veces los proyectos no son elaborados dentro del país donde se llevará a cabo la construcción y puede que algunas normas no apliquen, o que los productos no sean los adecuados en algunos espacios.
Para esta etapa hoy en día contamos con una gran variedad de programas gratuitos y pagos que nos permiten conocer los resultados previos con hasta un 90% de exactitud.

Claro está que la exactitud depende de la calidad de información y nuestra experiencia en el manejo de estos programas. Lo recomendable en estos casos es usar los archivos, o curvas fotométricas (ies, ldt , cib, cie 102, uld) de los propios fabricantes de las luminarias que hemos especificado, y cuidar que la información de potencia, salida lumínica, haz de apertura y temperatura de color sean las que realmente se utilizaran en el proyecto constructivo.

Si no consideramos estos detalles, podemos llevarnos muchas sorpresas cuando los proyectos se ejecutan. Es por ello que dentro del nuestras recomendaciones o especificaciones debemos dejar claro que los resultados corresponden a la información aportada por las áreas involucradas y que cualquier cambio en la misma podrá modificar el aspecto y por ende los niveles de iluminación de los espacios.

4.- Especificación de Luminarias
Una vez que el estudio preliminar ha sido realizado y aprobado por el área creativa, entonces procedemos a especificar los productos (submittals) y a presentar la información a la parte eléctrica y mecánica. Entre los documentos mínimos que deberían presentarse tenemos:

  • Planos en AutoCAD y PDF con la ubicación de las luminarias
  • Fichas técnicas de los productos que fueron utilizadas en el estudio, junto con sus respectivos manuales de instalación.
  • Archivos de dibujo para BIM en caso de ser requeridos.
  • Informe final de parámetros utilizados para la selección de los productos.

La especificación de las luminarias se lleva a cabo tomando en cuenta toda la información recabada al principio del proyecto, y que consideramos cuando realizamos el estudio preliminar.

  • Normas técnicas del país donde se desarrolla el proyecto.
  • Certificaciones requeridas de los productos (Seguridad)
  • Materiales de construcción de los productos dependiendo de la zona (húmedas, playa, climas extremos, etc.)
  • Acabados de los espacios, materiales y mobiliario.
  • Tensiones de trabajo a usar en el proyecto.
  • Índices de protección necesarios (IP-IK)
  • Grados de apertura de las luminarias.
  • Temperatura de color, índice de reproducción cromático.
  • Potencia de las luminarias y eficacia de la fuente
  • Adaptación a los sistemas de control requeridos

Debemos tener claro que cuando especificamos una luminaria nuestro criterio profesional está en juego, así que debemos ser muy cuidadosos a la hora de seleccionarlos. Una mala selección de productos puede traer consecuencias graves dentro del proyecto, es por ello que debemos  cuidar  los detalles por insignificantes que parezcan.

Un problema que se presenta con frecuencia es seleccionar luminarias en acero para ser usada en exteriores en zonas costeras o de playa. Esto sucede a veces por desconocimiento y otras por reducir presupuestos. Dependiendo de los niveles de salinidad del lugar, estas luminarias pueden dañarse en un período de 3 a 4 meses. En estos casos se recomienda utilizar luminarias fabricadas en acero inoxidable, resina, o en todo caso luminarias con protección grado marino.

Otro caso muy frecuente de problemas se da con las luminarias instaladas por encima de los 4 o 5 metros de altura, exteriores en fachadas o luminarias ubicadas en sitios de poco acceso. Es importante que este tipo de luminarias sean de muy buena calidad, ya que si presentan problemas los costos asociados al mantenimiento se multiplican, ya que se requieren equipos de elevación y muchas veces personal técnico especializado para realizar las correcciones o reparaciones.

Recuerden que nuestra función como asesores y consultores va más allá que simplemente poner una luz en un espacio.

«Los detalles hacen la perfección, y la perfección no es un detalle». Leonardo da Vinci.

 

Carlos Enrique Carrillo Chataing es diseñador de sistemas de iluminación y control. Nació en Caracas, Venezuela, y radica en San José, Costa Rica. Su carrera profesional le ha permitido trabajar con distintas empresas de iluminación en Venezuela, Panamá, Costa Rica, Perú y Colombia, en las áreas de diseño y control. Actualmente se desempeña como asesor luminotécnico y consultor desarrollando proyectos comerciales, industriales, hoteleros e institucionales
Es director de Studio J48 Proyectos y Diseños S.A.
San José, Costa Rica.
LinkedIn: Carlos Enrique Carrillo Chataing