La sede más occidental de Rusia 2018 completó la fachada de la arena y puso en marcha el sistema de calefacción del césped.

Faltan apenas seis meses para el comienzo del Mundial y en la atmósfera de las ciudades sedes ya se siente la cercanía de uno de los más grandes espectáculos deportivos del mundo.

La sede más occidental de Rusia 2018 completó la fachada de la arena y puso en marcha el sistema de calefacción del césped.

Faltan apenas seis meses para el comienzo del Mundial y en la atmósfera de las ciudades sedes ya se siente la cercanía de uno de los más grandes espectáculos deportivos del mundo.

Uno de los estadios que acogerá la Copa del Mundo, el de la ciudad rusa de Kaliningrado, ha encendido este lunes y por primera vez su sistema de iluminación en la fachada, vistiéndose de deslumbrantes tonos azules que aluden a la silueta de un barco con sus mástiles, según recoge el medio local Kaliningrad.