El dispositivo se incorpora al proceso de fabricación y logra un artículo esterilizado para su venta

Un equipo científico del Centro de Investigación en Óptica (CIO) diseñó y fabricó una cabina generadora de luz ultravioleta para la desactivación de virus y bacterias en la línea de producción de cubrebocas.

La cabina cuenta con 5 lámparas de mercurio de 5W que emiten luz ultravioleta a 253.7 nanómetros de longitud de onda –en el rango UV-C-, y cuya radiación afectar el material genético del virus hasta eliminarlo.

El manejo de estas lámparas se realiza de acuerdo a normas internacionales como ANSI/IESNA (American National Standards Institute/Illuminating Engineering Society of North America) RP-27.3-96 e ISO 15858:2016(en), UV-C devices –safety information y The American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers, ASHRAE.

La cabina tiene dimensiones de 18 cm x 50 cm x 47 cm y se diseñó tomando en cuenta el tamaño y geometría de los cubrebocas. Cuenta con las siguientes características técnicas:

  • Material, policarbonato recubierto con película de aluminio.
  • Velocidad máxima de la banda, 12 cm/s.
  • Lámparas de tubo de cuarzo ordinario, radiación a 253.7 nanómetro. No requiere supervisión por el personal y no genera ozono.
  • Tiempo de vida de las lámparas, 9000 h (1 año de uso continuo).

Es importante mencionar que todos los componentes de la cabina fueron verificados espectralmente en el CIO.

De acuerdo a información publicada por el mismo CIO, algunas lámparas UV-C que se ofrecen comercialmente no cumplen con las especificaciones listadas en el producto, en particular con lo referente a la emisión a 253.8 nanómetros, lo cual es el aspecto más relevante en el proceso de desinfección.

Igualmente se señala que en el manejo del UV es importante evitar la exposición de los ojos y de la piel a dicha radiación. En el caso de la cabina, su diseño garantiza hermeticidad de la radiación. Sin embargo, se recomienda para el personal operario el uso de googles de policarbonato, careta de acrílico, bata con manga larga, guantes de nitrilo o látex y ropa de tejido compacto.

Hasta el momento dos empresas fabricantes de cubrebocas han instalado dos cabinas en el proceso final de producción para poder ofrecer el producto libre de virus.